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Convertirse en reclutador independiente: por dónde empezar
¿Se te da bien reclutar y quieres volar por tu cuenta? Estos son los pasos concretos para lanzarte como reclutador independiente — sin agotarte en la prospección.
Elegir tu estatus
Autónomo, sociedad, portage… El estatus depende de tu volumen y tu país. Empieza sencillo: muchos reclutadores independientes empiezan como autónomos y luego pasan a sociedad cuando la actividad crece.
Definir tu especialidad
Un reclutador generalista se ahoga; un especialista (tech, finanzas, salud, un sector, una región) va más rápido y factura mejor. Elige el terreno donde tu red y tu experiencia marcan la diferencia.
El nervio de la guerra: encontrar misiones
Aquí es donde el 90 % de los reclutadores independientes se atasca — no en el sourcing, sino en la parte comercial. Dos opciones: construir tu propia cartera de clientes (lento), o unirte a un colectivo que te trae las misiones.
Cobrar por resultados
- Una remuneración conocida antes de aceptar una misión
- Un pago activado con la contratación exitosa
- Una garantía que tranquiliza a tus clientes
Empezar sin prospectar
En AGOON, te unes a un colectivo: eliges, entre misiones ya aportadas, las que encajan con tu experiencia, y te concentras en lo que te gusta — encontrar a las personas adecuadas. La prospección es cosa nuestra.
¿Eres reclutador?
Únete al colectivo AGOON: elige tus misiones, nosotros traemos las ofertas.
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